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Ejercicio 2025

6. Otros impuestos

La recaudación generada por otras figuras distintas de las principales alcanzó los 18.009 millones en 2025, un 32,8% más que el año anterior. Esta elevada tasa está condicionada por dos factores. El primero es la inclusión del Impuesto sobre el Margen de Intereses y Comisiones de Determinadas Entidades Financieras, ingresado por vez primera en 2025, y cuya recaudación ascendió a 1.423 millones. Este impuesto está gestionado por la AEAT, pero cedido a las CC. AA. y sustituyó al Gravamen Especial, vigente en 2023 y 2024, aunque en ese caso se trataba de un ingreso no tributario. El otro factor es la normalización del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, una de las figuras de los impuestos medioambientales. En 2024 fue recuperando progresivamente el porcentaje de base imponible sujeta al tipo del 7% y ya en 2025 se contó con un año completo con la totalidad de la base a ese tipo, de manera que alrededor de 800 millones del incremento de los impuestos medioambientales se debieron a esta normalización.

Pero incluso sin incluir la recaudación derivada del Impuesto sobre Márgenes y Comisiones de Determinadas Entidades Financieras y de los impuestos medioambientales, los ingresos del resto de figuras tributarias distintas de las principales crecieron un 16,9%, aportando casi 2.100 millones a la recaudación de 2025. La mayor parte de esos mayores ingresos (1.362 millones) se debieron al Impuesto sobre la Renta de los No Residentes (Cuadro 6.1), que aumentaron un 33,8% hasta alcanzar los 5.397 millones. Hay varias razones que explican este notable incremento. De una parte, se produjo un fuerte ingreso en la declaración anual por un acta asociada a un ejercicio anterior, con un importe de 331 millones. Además, la recaudación de la declaración anual superó en más de 300 millones el importe del año anterior, gracias a la positiva evolución de las liquidaciones anuales devengadas en 2024 (e ingresadas en 2025) que aumentaron un 26%. Este crecimiento se fundamentó en el buen comportamiento de la renta derivada de la transmisión de bienes inmuebles y de las ganancias patrimoniales (Cuadro 8.8). Por otro lado, también los ingresos derivados de las retenciones y pagos a cuenta se incrementaron con fuerza, un 17,2%, sumando más de 700 millones adicionales a la recaudación.

Como ya se ha comentado, los ingresos por los impuestos medioambientales (Cuadro 6.2), contribuyeron de forma positiva a la recaudación por la recuperación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, que aportó 924 millones más que en 2024 a la recaudación total. Este impuesto estuvo suspendido desde mediados de 2021 dentro de las medidas para mitigar los efectos de las subidas de precios de la electricidad. En 2024 se recuperó de manera progresiva (en el primer trimestre se recuperó un 25% y en el segundo un 50%), de forma que el retorno no fue completo hasta el tercer trimestre. Por tanto, el ejercicio 2025 fue el primero completo desde 2020 en el que este impuesto funcionó con normalidad.

Los otros ingresos del Capítulo I, sin incluir el Impuesto sobre el Margen de Intereses y Comisiones de Determinadas Entidades Financieras, volvieron a reducirse en 2025, un -24,3%, hasta los 272 millones. Cayeron tanto los ingresos por el Impuesto sobre el Patrimonio por obligación real y en Ceuta y Melilla (-20,5%) como el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (-22,1%). Además, el ya menguado Impuesto temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas se redujo a la mitad, pasando de los 37 millones ingresados en 2024 a los casi 19 en 2025.

Las dos principales figuras del resto del Capítulo II, los ingresos por el Impuesto sobre Primas de Seguros (Cuadro 1.6 y Cuadro 6.4) y los Impuestos sobre Tráfico Exterior (Cuadro 6.3), aumentaron en 2025 (un 7,9% y un 13,3% respectivamente), aportando entre ambos más de 550 millones adicionales a la recaudación de 2025. El Impuesto sobre Transacciones Financieras, con bastante menos recaudación que los anteriores, fue, sin embargo, el que mayor crecimiento mostró, un 36,5%. Ya el año anterior había experimentado un fuerte aumento (25,5%). En aquel momento se debió a los menores ajustes forales por la asunción de la gestión por parte de las diputaciones; en 2025, en cambio, la causa del crecimiento fue el aumento de las transacciones. En términos brutos, sin ajustes, la recaudación supera a la lograda en el primer año de implantación del impuesto en 2021 (Cuadro 7.1). Aunque menor, también el crecimiento de los ingresos en el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales fue significativo (9,2%).

Los ingresos del capítulo III de Tasas y otros ingresos crecieron un 7% (141 millones más que en 2024; Cuadro 1.6 y Cuadro 6.6). El crecimiento se produjo a pesar de la pérdida de más de 100 millones de euros en la Tasa sobre el Dominio Público Radioeléctrico con motivo de una disputa legal con la administración por parte de algunos operadores. En las tasas todo el incremento se concentró en el Canon por el aprovechamiento de aguas continentales (182 millones más que en 2024). En cuanto al resto del Capítulo III, sus ingresos crecieron un 6,6%, con evoluciones positivas en dos de sus principales componentes, recargos e intereses, y caída de la recaudación por sanciones.