3.III.6.2. Análisis y auditoría de riesgos aduaneros
Como se refirió en el apartado anterior, el operador económico es el mejor situado para evaluar sus riesgos y emprender acciones para abordarlos. El papel de las aduanas consiste en la realización de auditorías para determinar el grado de eficacia con el que el operador económico en cuestión afronta estos asuntos. ¿Es consciente el solicitante de los riesgos más importantes y adopta las medidas adecuadas para tratarlos?
Para llevar a cabo tal evaluación y adoptar la decisión adecuada respecto de la concesión o la denegación del estatuto de AEO, las autoridades aduaneras deben:
- evaluar el riesgo del operador económico;
- elaborar un plan de auditoría adecuado basado en el riesgo;
- efectuar la auditoría;
- abordar todo riesgo inadmisible conjuntamente con el operador económico;
- adoptar la decisión apropiada, ya sea de concesión o de denegación del estatuto de AEO;
- proceder al seguimiento y, en caso necesario, a la reevaluación del operador económico de que se trate.
El operador económico deberá adoptar procedimientos y medidas adecuados a escala directiva para abordar los riesgos que guardan relación con la autorización como AEO. En este contexto, ha de ser consciente de que es posible externalizar «actividades», pero no «responsabilidades». En el marco del concepto de AEO, el operador económico ha de tener presentes los riesgos asociados a las actividades de externalización, debe emprender acciones que los cubran y ha de aportar datos que acrediten tales actuaciones ante las aduanas.
Evaluación de riesgos de un operador económico específico
Para las aduanas, el primer paso consiste en recabar tanta información relevante como sea posible, con el fin de comprender la actividad empresarial del operador económico (véase la parte 3, sección 3.III.1). Una vez culminada tal tarea, la aduana puede proceder a evaluar los riesgos, elaborar un plan de auditoría y llevarla a cabo. La evaluación de todas las áreas de riesgo relacionadas con la actividad del operador en la cadena de suministro internacional se realiza de conformidad con su modelo empresarial, sobre la base de toda la información disponible. La tarea deberá desarrollarse área por área, teniendo en cuenta todos los riesgos relacionados con la actividad del operador económico que afecten al estatuto de AEO. En esta etapa se trata de los riesgos determinados sobre la base de toda la información disponible antes de la auditoría y de la existencia y la eficacia estimadas del sistema de control interno en la organización del operador económico. Los resultados deben orientar a los auditores en la formulación del plan de auditoría.
Mapa de riesgos y el modelo COMPACTO de AEO
En la «Guía de gestión del riesgo» de la OMA, el riesgo desde una perspectiva aduanera se define en general como «la posibilidad de incumplimiento de la legislación aduanera». No obstante, en el contexto de las presentes orientaciones parece mejor adoptar un planteamiento más amplio y definir el riesgo como «la probabilidad de que una acción o un suceso afecte negativamente a la capacidad de una organización de satisfacer los requisitos y los criterios de obtención del estatuto de AEO». Se han de tener en cuenta dos cosas: la primera es la probabilidad de que ocurra un suceso; la segunda, su repercusión. Para evaluar la importancia del riesgo en cuestión, siempre se han de tener en cuenta estas dos dimensiones. Estos conceptos pueden visualizarse con la ayuda de la denominada matriz de riesgos en el gráfico que sigue:
Un riesgo no puede eliminarse nunca por completo, salvo si el proceso se aborta plenamente. En la matriz se muestra que un riesgo con una repercusión alta resultaría inadmisible en todas las situaciones, salvo en la de probabilidad baja, mientras que un riesgo de repercusión media sería inadmisible en una situación de probabilidad elevada. Se trata de reducir el nivel de riesgo (repercusión/probabilidad) a un nivel aceptable y garantizar mediante el seguimiento que esa situación no cambie.
Normalmente:
- si el riesgo se sitúa en el área roja, se considera elevado y deben introducirse medidas de respuesta adicionales para atenuar el nivel de riesgo;
- si el riesgo se sitúa en el área amarilla, pueden proponerse acciones correctivas para desplazarlo al área verde, ya sea atenuando su repercusión o reduciendo la probabilidad de que se produzca;
- si el riesgo se encuentra en el área verde, puede tomarse como admisible, pero cabe considerar la posibilidad de poner en práctica mejoras.
Estas dos dimensiones deben utilizarse además para priorizar riesgos y prever las medidas de respuesta apropiadas.
No cabe duda de que la relevancia de los riesgos puede diferir en función de la perspectiva de la parte interesada de la que se trate. Por ejemplo, un operador económico y las autoridades aduaneras pueden entender el concepto de seguridad de maneras diferentes: el objetivo del operador económico puede consistir en asegurar la carga frente al riesgo de robo, mientras que el interés de la aduana se centrará en proteger a los ciudadanos y evitar la introducción de mercancías ilícitas o peligrosas en la cadena de suministro. Es importante que la evaluación de amenazas y riesgos efectuada por el operador económico cubra todos los riesgos para su actividad empresarial relacionados con el estatuto de AEO, teniendo en cuenta el alcance del concepto de AEO y el papel de los operadores económicos en la cadena de suministro internacional con arreglo a su modelo de actividad.
Como parte del proceso, el operador económico no solo ha de adoptar y gestionar las medidas seleccionadas adecuadas, sino que también debe asegurarse de que estas funcionen, así como de su revisión y su reevaluación.
Esto significa que el operador económico debe efectuar un seguimiento periódico de los procesos pertinentes, en el que comprobará si los procedimientos aplicados son adecuados para asegurar el cumplimiento en el terreno aduanero, y de la seguridad y la protección. El operador económico debe documentar lo realizado, tanto para gestionar las acciones de mejora como para acreditar su actuación ante las autoridades aduaneras.
En resumen, el operador económico debe contar con procedimientos y medidas para:
- establecer claramente los activos y objetivos en juego (en este sentido, para el AEO, está claro que lo importante es fijar el objetivo de cumplir la normativa aduanera y asegurar su cadena de suministro);
- identificar las amenazas que pueden poner en peligro los activos y objetivos expuestos;
- vigilar de manera continua si sus activos corren peligro a causa de las amenazas identificadas;
- evaluar el riesgo asociado a su papel en la cadena de suministro internacional con arreglo a su modelo de actividad empresarial;
- cubrir estos riesgos emprendiendo determinadas acciones y poniendo en práctica los procedimientos adecuados; y
- ocuparse del seguimiento de la eficacia de los procedimientos adoptados.
Para obtener resultados comparables, el proceso de evaluación de riesgos debe basarse en un modelo de análisis de riesgos reconocido. Se recomienda la utilización del modelo AEO COMPACT(20)
(20) AEO Compliance and Partnership Customs and Trade (TAXUD/2006/1452)(Volver)